Pueden amarnos, pero no cambiarnos
pueden mentirnos, pero no dañarnos
pueden vencernos, pero no destruirnos
En el asombro y el aspecto incrédulo de una mirada no cruel, las letras se hacen acordes, y las teclas sonando casi como un instrumento poseído frente a una pasión inherente de movimientos rítmicos formando textos que componen una armoniosa canción.
Los escritos son la música del ayer y hoy para algunos, esa es nuestra real terapia y no estamos tan alejados de ellos, solo que no lo vemos.
Espera para componerla, espera el momento justo porque hay partes de calma, otras de silencio y debe ser asombroso.
Espera que lleguen una a una, palabra a palabra, espontánea ahonda en un mar sereno y respira.
Vive el momento, su momento.
7:21 minutos.
