La mejor y más sana competencia que se puede tener, es con uno mismo. Porque solo uno puede explorar sus capacidades al máximo y explotarlas y nunca se debe caer en la bajeza de denigrase comparándose con el resto, porque todos somos diferentes y en estas diferencias está lo que sólo nosotros podemos dar. Hay que luchar por ser cada día el mejor, pero llevar esa batalla a cabo con nuestra propia sombra y superarnos a nosotros mismos siempre, darle sentido a la existencia.