Ponte tú, ponte yo
a veces no somos más que extraños
dos extraños que extrañamente se extrañan,
es el destino, o el silencio
me pregunto
Ponte tú, que mañana es un nuevo día
que tenemos 25 horas,
que tenemos una vida por delante
que gritamos en las calles
Ponte tú, que termina la pobreza
que la gente no alberga ignorancia
que somos el uno para el otro
y que no es utopía propia
Pongo yo, la ausencia
el retraso y la memoria
borro las huellas
alimento el ego
Pongo yo, la soberbia
y los rasguños de haber volado
estruendoso remordimiento
Ponte tú en mis zapatos