Ya no confío en ti, ya no creo en ti.
Porque todo aquello que construí se acaba de derrumbar
la rabia y la desesperación son más fuerte que el amor
que el amor que algún día te di, ese que no volverá
ya no resisto más.
La costumbre, las mañanas compartidas, todo aquello se irá.
Los almuerzos, las risas mientras fumábamos, las noches estrelladas.
todo se acaba, todo se va.
Nos consumimos, nos arrancamos en direcciones contrarias
Nunca percibimos que no nacimos para actuar
Hoy me siento engañada, traicionada, desesperada. Por ti y por todos.
Exagero quizá, pero este sentimiento que me consume por dentro es tan fuerte como el amor que pude entregarte en algún momento. Tus mentiras, tus omisiones, tu falta de prioridades, me destroza el alma y me apago. Es mi culpa, siempre esperé demasiado de ti. Siempre te idealicé como lo mejor que se cruzó en mi camino, pero no. Eres alguien más, alguien que se sube al tren y se baja unas cuantas paradas más allá. Lo he sabido siempre, pero ahora queda poco para desperdiciar en este estado. Porque cada momento llega, y dicen que uno es capaz de notarlo.
"La luz se escapaba por sus ojos, todos lo podían notar. Cada vez brillaban menos, le faltaba el aliento y tenía un gran dolor que guardaba en su pecho. Lo escondía como algo sagrado igual que las marcas en sus brazos, mas la decepción era incontrolable. Y al final, la luz de la vela nunca es eterna y siempre se apaga en su final".
El daño ya está hecho.
Sentido&Razón.