... los libros, las canciones y los pianos, el cine, las traiciones, los enigmas... los misterios,los óleos, el amor, los escenarios...
n.n
Fue Casualidad, Maybe.
jueves, 23 de diciembre de 2010
martes, 14 de diciembre de 2010
S. P. P. I
-Y ¿crees en la felicidad? [superchería pura puramente irracional].
* No, no creo.
-¿Entonces?
*La vivo, la siento, es parte de mi.
- Ahh.
I´m Speechless..
miércoles, 8 de diciembre de 2010
ES NORMAL

No somos los mejores ni los más indicados, solo somos quien somos y no lo podemos cambiar.
A veces queremos tener la capacidad de cambiar las cosas, el pasado, de cambiar palabras, miradas y gestos, de cambiarnos. Lo interesante es que no podemos, solo lo deseamos sin importar que al quererlo nos lastimamos más que el propio daño que causa la situación.
Quienes somos y por qué lo hacemos, Quienes fuimos y por qué lo hicimos, pero aún mejor, luego.. a futuro las preguntas cambian, aparecen respuestas y más interrogantes, es normal. Sí, es normal. Sufre como puedas, disfruta del momento aunque no sea lo que esperabas, vive como nunca.
Laclush.-
domingo, 5 de diciembre de 2010
El contrato social 1962
“Si se busca en qué consiste el bien más preciado de todos, que ha de ser objeto de toda legislación, se encontrará que todo se reduce a dos cuestiones principales: la libertad y la igualdad, sin la cual la libertad no puede existir.
Renunciar a la libertad es renunciar a ser hombre, a los derechos y a los deberes de la humanidad.
La verdadera igualdad no reside en el hecho de que la riqueza sea absolutamente la misma para todos, sino que ningún ciudadano sea tan rico como para poder comprar a otro y que no sea tan pobre como para verse forzado a venderse. Esta igualdad, se dice, no puede existir en la práctica. Pero si el abuso es inevitable, ¿quiere eso decir que hemos de renunciar forzosamente a regularlo? Como, precisamente, la fuerza de las cosas tiende siempre a destruir la igualdad, hay que hacer que la fuerza de la legislación tienda siempre a mantenerla.”
Renunciar a la libertad es renunciar a ser hombre, a los derechos y a los deberes de la humanidad.
La verdadera igualdad no reside en el hecho de que la riqueza sea absolutamente la misma para todos, sino que ningún ciudadano sea tan rico como para poder comprar a otro y que no sea tan pobre como para verse forzado a venderse. Esta igualdad, se dice, no puede existir en la práctica. Pero si el abuso es inevitable, ¿quiere eso decir que hemos de renunciar forzosamente a regularlo? Como, precisamente, la fuerza de las cosas tiende siempre a destruir la igualdad, hay que hacer que la fuerza de la legislación tienda siempre a mantenerla.”
J.J. Rousseau
sábado, 4 de diciembre de 2010
Extraño
¿No lo entiendes?, no lo entiendes. No tengo mucho que decir, tengo demasiado; y las palabras correctas se van, como todo se va..
Como tu te vas, o te fuiste esa tarde que aun recuerdo, mas no muy bien porque el tiempo pasa y como una lija raspa lo que guardo o como un CD bien usado no toca una canción o se salta una parte, mis recuerdos así funcionan. Es imposible mantener una historia sin olvidar otra, es imposible vivir en el presente.
No lo sé, tú ¿qué dices?, no lo sabes. Jamás lo haremos ¿verdad? (pregunté), innecesaria respuesta (pensé) y para actuar baje mi cabeza con decepción, y luego sentí que decepción no era lo que sentía, no había sentimiento alguno, ni bueno, ni malo. Sólo comprendí una parte de como funciona la vida. Sólo fue eso.
Laclush.-
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