n.n

Fue Casualidad, Maybe.

viernes, 28 de mayo de 2010

Calles de memorias

Nada me hará que vuelva a caminar por esas calles, a diario las miro, pero no las siento. ¿Qué pasa con los recuerdos?. Volados, como Hojas el viento los arrastró a otro lugar y el tiempo consumió los restos. Es notorio, es evidente el querer regresar. Es lógico no poder hacerlo. ¿Dónde iremos a parar?, preguntas ocultando el deseo eterno de volver a más allá. Melodías mecánicas, contradicen. Dos, Tres, sabemos que olvidamos algo, pero no importa porque ya así pasó.
Esas hojas ¿Dónde están?, los relámpagos y lluvia que caía en las tardes de invierno. La brisa helada y el maravilloso paisaje de la primavera donde aun se veían las banderas al viento. O la imagen de un pino con nieve entre las gotas de sudor en el verano. Calles naranjas, con recuerdos en el suelo y crujen cuando los pisas. ¿Qué pasó? ¿Qué murió?. Solo el tiempo, me pregunto.

martes, 18 de mayo de 2010

Yo le hablé

Estaba nublado y contaba los días. Acariciaba las gotas de lluvia, moradas, pequeñas manos frías. Alcanzaba algo más, ver más allá. No comprendía. Yo tampoco lo hacía. Miraba fijo y luego daba una pequeña vuelta manteniendo su misma postura y tímida sonrisa. Yo intentaba no dejar de verle, pero a ratos imposible se me hacía la necesidad. Parecía preocupada, ¿Por qué?. Ella no lo sabía y a pesar de eso yo tampoco, pero aún así me adornaba la desesperación. ¿Estaba triste?, sus ojos algo me decían. Había distancia, era enorme. No distinguía entre lluvia sucia y gotas saladas. Me parecía extraño, hace mucho tiempo que no se le veía demostrar lo que sentía. Y todos sabíamos que lo extrañaba. Me parecía raro, ella siempre manipulaba discretamente a su entorno. Me parecía raro porque esta vez nadie se acercó a consolarla. Tal vez lo notaron, vieron lo que yo siempre vi, pero no sé. Quizás aún son tan ingenuos, por qué no ver con mis ojos, por qué no ver lo que pretende. Esta vez es verdad, lo sé. Ella está mal y nadie está ahí. Ella se lo buscó, entre mentiras y bromas a todos engañó, ahora sola se quedó. No lo comprendo, ella tampoco lo hace. Yo crucé la calle.

jueves, 6 de mayo de 2010

Sr. Escrito

Del refugio incondicional donde llegué a la perfección y más que perfecto para lo impropio, me refería a lo imperfecto. Tal vez es lo único que me permita transgredir el espacio y tiempo de límite que me ayuda a permanecer estable sin escrúpulos ni pesadumbres. A ratos mi razón suele eclipsar el dolor que causan las falacias y el furor de quienes sin reflexionar emiten y actúan de manera poco coherente, mas todo se suele sosegar en una aglomeración de letras que moldean lo que indirectamente me afecta. Abriendo un laberinto confortable colmado de aberturas con soluciones capaces de simplificar tu existir.

Agradezco poder hacerlo.-