
El mundo está lleno de palabras. Tomemos eso para comenzar una historia que se crea en nuestra memoria. Nunca entendí gran parte de lo que pasaba, pero como lo dije.. solo pasaba. Hoy no puedo volver al ayer y tampoco adelantarme al mañana. No me arrepiento de nada de lo que he hecho, nada es error. Pero mantengo cada una de tus palabras clavadas en mi como un puñal en mi corazón, en vez de sangre tengo lágrimas, y tengo otras que las guardo por dentro. Sin sentido, todo he perdido. Perdí mi Norte, mi estrella. No tengo razones de seguir, si tienes una enseñamela, dimela e iré por ella.
Todo cambia tan rápido segundo tras segundo, palabras que enterramos bajo tierra quizás están bajo de tu coraza, tu las eliminas yo las mantengo adentro. Y sé que serán parte de mi presente siempre que las recuerde y las reviva y mientras eso pase tendré un sentimiento de ahogo intenso que me matará en cuestión de minutos. Ahora he perdido la coherencia de lo que hablo, de lo que escribo. Solo dejo que los sentimientos en los que me hundo salgan a flote, recorran algo más que mi ser, algo más que un papel. Apretando tecla a tecla cosas que no entiendo, frases que salen de mi mente, de mi experiencia vivida. Dentro de todo lo malo tengo algunas cosas buenas, que se unen y se entrelazan e intentan formar una razón para seguir, pero se forman en un argumento nulo.
Mis amigos.
Ellos son tan parte de mí, sus palabras que me ayudan a continuar y olvidar por un rato las ganas de fracasar. Siempre brindándome ese apoyo incondicional.Unos se han ido, otros han vuelto, algunos se han marchado para siempre y otros a ratos se ausentan, pero los pocos siempre estarán ahí. A veces quisiera apoyo de alguno en especial y ese uno no vendrá, pero habrá otro. Y ese si sabrá que hacer. No pretendo tener a todo el mundo bajo mis lágrimas melancólicas, estúpidas y problemas superficiales, personales, intercambiables por dulces agrios que saben a corazón herido.
Gritos, hojas afiladas y miradas tiernas me piden seguir, sobrevivir. Sobrevivir a la carencia de miradas de frente y soportar la imagen grabada que reflejan mis ojos de miles de espaldas frías ante el dolor ajeno.
No repitas nada más, todo lo que necesitas está en ti. Depende de ti.
Tú quieres ser feliz, tú lo seras.
Y no es olvidarse de lo que se denomina resto, sino más bien depender de nuestros deseos y no de la felicidad del que está a tu lado.
Seguir adelante con nuestros sueños.